La justicia dispuso el resarcimiento por daño moral a la esposa e hijos de un delincuente abatido por la policía en un enfrentamiento

El mundo del revés

 


Recientemente la Cámara Civil y Comercial Federal, en causa 2052/99, confirmó un fallo de Primera Instancia por el que con motivo de un tiroteo entre la Policía Federal y dos delincuentes sorprendidos "in fraganti", cuando asaltaban un garaje, se produjo la muerte de uno de ellos.

La sentencia establece que el Estado además de las costas, debe resarcir el daño moral a la viuda y a los tres hijos del delincuente abatido, por un total de $ 125.000 más interese, ya que "delincuente o no", la víctima era esposo y padre, y que su familia ha debido experimentar el dolor moral de su pérdida, dolor que debe resarcirse.

Este fallo sienta un precedente realmente insólito, único y peligroso.

¿Es el Estado el que debe reparar el dolor moral de una familia al que el propio delincuente dejó de lado, al momento de decidir elegir el camino del delito?

Acaso no fue el propio delincuente él que sepultó la moral de el y de toda su familia?

¿Hasta qué punto, no se terminará responsabilizando de igual manera al efectivo policial que efectuó el disparo que le diera muerte?.

Los daños y perjuicios, entre los que se encuentra el daño moral por la pérdida de una vida, deben ser resarcibles cuando media DOLO, NEGLIGENCIA, IMPRUDENCIA o IMPERICIA de quien comete el daño.

En el caso que nos ocupa ¿dónde está el DOLO, si se trató de un enfrentamiento armado con delincuentes en la que también estuvo en juego la vida del policía?. ¿Dónde surgen la NEGLIGENCIA, la IMPRUDENCIA o la IMPERICIA de quien cumplía su misión específica de defender la vida y bienes de la comunidad?.

Existe una gran diferencia entre los delincuentes y los policías.

Los primeros saben que si les sale bien el delito perpetrado, ganan.

Si mueren en el intento, a partir de este fallo, también ganan.

Los policías en cambio, no saben si cuando mueren en un enfrentamiento, la indemnización que cobrarán sus familiares les alcanzará a éstos para subsistir y si sus hijos podrán crecer y estudiar para llevar una vida digna.

CON ESTOS ANTECEDENTES, LA CAPTACIÓN DE ASPIRANTES PARA INGRESAR A LAS FUERZAS POLICIALES, TENDRÁN QUE HACERLA EN EL HOSPITAL NEUROSIQUIÁTRICO DE MELCHOR ROMERO.






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