
Los hechos delictivos que se suceden sin solución de continuidad,
desde hace años y que supera ya toda capacidad de asombro,
obliga a gobernantes nacionales, provinciales y municipales hacer
verdaderos malabares para tratar de dar una explicación a su
inacción e incapacidad gubernativa para poder revertir esta
situación.
Tanto la señora Presidenta de la Nación Dra. Cristina
Fernández de Kirchner, como el Gobernador de nuestra provincia
Daniel Scioli, no pueden soslayar, aunque de corazón lo quisieran,
hablar de la inseguridad en sus apariciones públicas.
Es que la sociedad toda, espera ansiosa una solución a un problema
que nos tiene con "el corazón en la boca".
Las distintas modalidades delictivas, cobran vidas todos los días
sin distinción de las características de sus víctimas
en cuanto a su condición social, económica, estado de
embarazo, edad, etc.
Por lo tanto, la desesperación que invade a toda la comunidad
es constante y generadora de un estado de angustia que no tiene límites.
La respuesta de parte de los gobernantes, se ha centralizado en señalar
permanentemente que están abocados en enviar más policías
a cumplir tareas de disuasión en las calles, cosa que todos
sabemos es muy difícil por varias razones:
a) Que las tareas administrativas dentro de las dependencias policiales
es imposible de evitar, en razón que es el complemento indispensable
de la operatividad que se debe realizar en la calle.
b) Que se carece de personal suficiente para realmente cumplir con
esa promesa. Las carencias presupuestarias sumadas a una deficiente
política de personal que se viene mostrando desde hace años,
son una barrera insalvable a los mejores deseos.
c) Las "purgas" indiscriminadas de uniformados que respondieron
y responden a cuestiones ideológicas, han privado a la institución
policial de miles de hombres y mujeres con experiencia para cargar
con semejante responsabilidad.
d) Sabemos que la sola presencia policial, no evitó ni evitará
que los delincuentes se sigan reproduciendo en una ecuación
espantosa. Tal como señala el dicho popular, "ante una
invasión de cocodrilos, hay dos formas de neutralizarla: capturando
los cocodrilos de a uno o secando el pantano". Y por lo que se
puede vislumbrar, los gobernantes están abocados únicamente
a la tarea de cazar a los delincuentes y no adoptar políticas
de seguridad que mermen las multicausas que generan su proliferación.
Dicho esto solo a modo de ejemplo, vale también señalar
que en su desesperación, el Gobernador Daniel Scioli convocó
a la Comisión de Seguridad, obteniendo una contundente respuesta
negativa por parte de la oposición. La actitud de estos últimos,
tiene una explicación que a esta altura, no debe interpretarse
como egoísta, por el contrario, es absolutamente razonable:
no quieren estar allí solo para "la foto", dado que
hasta ahora el Poder Ejecutivo provincial, fue sistemáticamente
impermeable a cualquier sugerencia o proyecto que se le hiciera llegar.
Otro de los pilares en que los gobernantes nacionales, provinciales
y municipales han pretendido apoyarse para resistir el clamor social,
es la colocación de cámaras filmadoras en las zonas
conflictivas, con publicitadas inversiones varias veces millonarias,
que no se condicen con las realmente instaladas y con el consiguiente
malestar de los vecinos.
Sin duda que la incorporación de esta tecnología puede
ser de mucha ayuda, pero volvemos a insistir hasta el cansancio, no
solo hay que "ver" el accionar delictual y si es posible
detener a sus autores, pero si no se atacan las causas que generan
esas conductas reprochables social y penalmente, los delincuentes
seguirán marcando la agenda gubernamental y de la dirigencia
política en general.

Dos patrulleros que circulaban por las calles que corren paralelas
a ambos lados de las vías del ferrocarril General Roca en el
barrio de Tolosa en La Plata, persiguiendo a delincuentes que se movilizaban
en otro vehículo, en forma inexplicable embistieron el paredón
que delimita los laterales del tendido ferroviario.
La noticia además, señala que el personal policial que
conformaba la dotación de los mismos, resultaron con heridas
de diversa gravedad, debiendo ser derivados a centros asistenciales
cercanos para su atención.
En verdad, hay que reconocer que de ninguna manera se puede tildar
de "inexplicables", dado que pese a que se pretendió
ocultar las razones de estos coincidentes siniestros, los mismos se
produjeron no por errores humanos, sino por serios desperfectos mecánicos
que afectaban a los vehículos.
Estos accidentes, que se repiten cotidianamente en vehículos
policiales, incluyendo no solo los patrulleros sino también
a las motocicletas afectadas a las patrullas, que en razón
de ser importadas, sus repuestos son cotizados en dólares y
se deben hacer adaptaciones, que por supuesto, atentan con la seguridad
en el manejo.
No hay cubiertas, líquido de frenos, fluidos para la dirección
asistida, mecanismos de freno y dirección totalmente desgastados,
no funcionan los embragues y ni hablar de los amortiguadores que ofrecen
la resistencia de un simple inflador de bicicletas.
En esas condiciones de precariedad, que podemos calificar de criminales,
manejan los móviles el personal policial. Un verdadero peligro
para si y para terceros.
Para señalar otro dato a modo de ejemplo, personal policial
que trasladaba a dos detenidos para ser examinados en el Cuerpo Médico,
colisionan contra una columna de alumbrado lesionándose el
personal policial y los detenidos, en razón que el chofer del
móvil debía manejar con una sola mano, dado que con
la otra debía sostener la palanca de cambios para que no "saltaran
las "velocidades". Las deficiencias constatadas en las pericias
mecánicas, valieron un duro cuestionamiento por parte de la
justicia, que por supuesto absolvió al chofer del patrullero
y la provincia deberá hacerse cargo de los daños y perjuicios
ocasionados.
La compra de patrulleros, que hoy en realidad busca más un
efecto político que operativo, no incluye repuestos y todas
las reparaciones mecánicas los deben afrontar las dependencias
policiales con su asignación de "Caja Chica" que
como hemos señalado en artículos anteriores de Bonaerenses
en Acción, es de solo $2.800 bimestrales y que desde el mes
de febrero no se liquidan.
Poner en riesgo al personal uniformado y exponer a terceros a accidentes
que no son tales, dado que en el caso que nos ocupa, es NEGLIGENCIA
PURA, en lo que hace al mantenimiento de toda la logística
policial, que no se reduce solo a los automotores.
Basta agregar a esta aseveración, que por ejemplo los cartuchos
con "postas de goma", que se utilizan para dispersar manifestaciones,
cuando se vence su vida útil establecido por la fábrica,
en lugar de disminuir su potencia, por el contrario se aumenta al
punto que los proyectiles. alcanzan la dureza de uno de plomo.
La superioridad de las dependencias operativas, obliga al personal
a manejar los patrulleros y motocicletas, a sabiendas de estas graves
deficiencias y solo se limitan en caso de siniestro, a iniciar las
actuaciones sumariales administrativas y se desligan de toda responsabilidad,
que tratan de enrostrar a sus subordinados.
Si alguien se pregunta ¿por qué, no los desafectan del
servicio hasta que puedan ser reparados?, la respuesta es simple,
los Jefes Distritales, Jefes Departamentales, la Plana Mayor de la
Jefatura y del Ministerio de Justicia y Seguridad, quieren que los
patrulleros se "vean en la calle", a costa de exponer la
vida de su personal y de los bonaerenses, que supuestamente tienen
que proteger.

Con solo pensar en quien, por estar desinformado por múltiples
razones (internado en un geriátrico por carecer de familiares
o su avanzada edad, por falta de información adecuada por haberse
ido a vivir al interior del país y no tener una comunicación
fluida con familiares o ex camaradas, o padecer alguna enfermedad
mental o discapacitante, por no leer diarios, escuchar noticieros
radiales y televisivos, etc.), nos alcanza para hacernos la idea de
lo desprotegidos que pueden quedar jubilados, retirados y pensionados,
en manos del poder gubernamental, que aprovechándose de esas
circunstancias u otras que cada uno de Uds., pueda imaginar, les neutraliza
la posibilidad de efectuar en tiempo, cualquier reclamo por un derecho
conculcado.
Precisamente, todo el universo de activos, jubilados, retirados y
pensionados cualquiera sea el sistema del que es beneficiario (bancarios,
policías o IPS), se hallan expuestos a que se les aplique la
prescripción de la acción por el transcurso del tiempo,
para defender sus derechos.
Solo DOS AÑOS, con los que cuenta para que sea escuchado y
pueda lograr la reparación del perjuicio causado y en atención
a los ejemplos que hemos enunciado, son realmente pocos.
Por cierto que algunos saldrán a señalar, que el Estado
no puede quedar sometido a una inseguridad jurídica de no saber
en un tiempo acotado, cuándo podrá desligarse de un
potencial reclamo. Eso es cierto y razonable, pero elevar el plazo
de la prescripción para los reclamos a CINCO AÑOS, no
es un despropósito, Por el contrario es un acto de estricta
consideración a cuestiones fácticas que deben ser protegidas
en beneficio del más débil.
Quizás nos resulte difícil de entender, cuando estamos
rodeados de medios para enterarnos de todo y por tener además
la posibilidad de contar con profesionales a quien consultar o la
capacidad personal para analizar cualquier duda en el hoy y ahora,
pero desgraciadamente hay quienes no tienen esas oportunidades y en
ellos debemos pensar solidariamente.
De esta inquietud, haremos partícipe a la Asociación
Por la Defensa del Sistema Previsional Bonaerense (ADESIP), para presentar
un anteproyecto que permita incorporar taxativamente esta propuesta
a la normativa vigente, e interesar a los legisladores para que la
hagan suya y la impulsen camino a su aprobación.
Es hora que nos aboquemos a cuestiones verdaderamente importantes
que tiendan a beneficiar a activos, jubilados, retirados y pensionados,
no solo de policía, sino de toda la Administración Pública
Central, bancarios, municipales, penitenciarios, salud, judiciales,
docentes, etc., y se soslayen reyertas, mezquindades, celos y rencores
que nada construyen.
El Director.

De inmediato que el Gobernador Daniel Scioli anunció la fusión
de los Ministerios de Justicia y Seguridad, el Dr. León Carlos
Arslanián, no dudó en hacer oír su opinión
cuestionando la medida.
Lo contradictorio de las críticas, es que cuando asumió
por primera vez como Ministro de Seguridad, en épocas de Eduardo
Duhalde como gobernador, abogó por la unión de las dos
carteras referenciadas y ser él quien estuviera a cargo del
súper ministerio.
Es que no puede superar el evidente fracaso de su dilatada gestión
al frente del Ministerio de Seguridad, durante la última parte
del gobierno de Eduardo Duhalde y la de Felipe Sola. Ambos mandatarios,
sufrieron los costos políticos que les generó el citado
Arslanián.
Su intención de destruir desde los propios cimientos a la Policía
de la Provincia de Buenos Aires, sometiendo a los hombres y mujeres
que conforman sus cuadros a una humillación y persecución
enfermiza, fueron las características de su gestión.
Pero esos planes encuadraban perfectamente en sus convicciones ideológicas
y la de sus mentores a nivel nacional, que presionaron y siguen aún
presionando para instalarlo y completar su obra inconclusa.
El gobernador Daniel Scioli, resistió el embate ideológico
y optó por terminar con un proyecto anti-policial que no tenía
sentido alguno.
Si bien la Policía Buenos Aires 2 , las Policías Comunales,
las 18 policías en la que se dividió a la fuerza y la
Ley de Emergencia del Personal Policial y Penitenciario siguen vigentes,
como testimonio de esa época nefasta, las opiniones de Arslanián
no son bienvenidas en la gestión Scioli.
Néstor Kirchner y su esposa la actual Presidenta Cristina Fernández
de Kirchner, como así los organismos de DDHH, no pierden la
oportunidad de resaltar la gestión de Arslanián, fiel
representante de su odio visceral a todo lo que tenga que ver con
la Policía de la Provincia de Buenos Aires..
Pero la lucha por la reivindicación de los policías
de la provincia no termina, sin perjuicio de existir un discurso más
amigable del Gobernador y sus ministros del área de seguridad.
Pero esto puede cambiar rápidamente, cuando tienen que hacer
frente a los costos por no dar solución al problema
de la inseguridad, recurriendo a la misma servilleta para tratar de
limpiar sus propias ineptitudes.
¿QUÉ LES PASA A ARSLANIÁN Y SUS MENTORES?
¿ESTÁN NERVIOSOS?

El llegar al bicentenario es un motivo de festejo y eso es lo que
nuestros gobernantes incentivan sin solución de continuidad.
Pregonan un salto cuantitativo en todos los órdenes, que de
acuerdo a sus convicciones, pondrían rojos de envidia a nuestros
ancestros que gobernaron nuestro país en 1.880.
Pero en verdad, con solo hacer una mirada a la realidad que nos rodea,
comprobamos que hoy y aquí hay algunas diferencias sustanciales.
No vamos a hacer un paralelo con aquella época esplendorosa,
por todos conocida y trataremos de fijarnos en la actualidad de nuestra
querida Argentina.
Un gobierno que se destaca por la confrontación constante,
autoritario e irreverente, que no escatima medios para hacer sentir
el escarmiento a quienes se atreven a oponerse a sus aspiraciones
de poder omnímodo, proyectos frustrantes o simplemente por
el solo hecho de no pensar igual.
Los medios de prensa, la iglesia, los productores agropecuarios, los
industriales, todos sintieron y sienten del anterior y del actual
gobierno nacional la presión y el destrato.
La pobreza estructural, un sistema educativo deficiente, índices
de inflación que asustan y empobrecen aún más
a la clase trabajadora, la desocupación, la inseguridad ante
un delito que crece a pasos agigantados poniendo en vilo a toda la
sociedad, niños que mueren de hambre, jóvenes sin contención
laboral ni educativa, son solo una muestra dramática de lo
que nos acontece.
Nuestro gobierno firma pactos "estratégicos" oscuros
con Venezuela, cuyo presidente ideológicamente está
en las antípodas de las ideas que mayoritariamente tiene nuestro
pueblo. A la vez que nos distanciamos de nuestros hermanos uruguayos,
por cuestiones que el Tribunal de La Haya ya resolvió en nuestra
contra.
Resaltamos el crecimiento de las República de Brasil, Chile
y Perú, pero quienes nos gobiernan se dan el lujo de despreciar
las razones de ese crecimiento.
Nuestra Presidente mendigó un encuentro meramente protocolar
con el Presidente de Estados Unidos pero a su vez pretendiendo aparecer
como una nación soberana e independiente, ignorando el fenómeno
de la globalización del que no podemos escapar.
Se han ocupado de destruir, humillar y marginar, por cuestiones ideológicas
a nuestras Fuerzas Armadas, de Seguridad y Policiales.
Se incentivó escrachar públicamente a periodistas que
supuestamente no comulgan con el gobierno.
Vivimos entrampados en la vía pública por piqueteros
"no oficialistas", disconformes con la discriminación
de la que son objeto, con respecto a los "oficialistas"
que además reciben subsidios y otros beneficios económicos,
mientras que sus referentes terminan ocupando cargos públicos.
Escuchamos los discursos de Hebe de Bonafini, Estella de Carlota,
de los Bonazos y los Verbiskys, insultando, difamando y profundizando
en cuanto pueden las divisiones y enfrentamientos.
En definitiva, nada que tenga que ver con el desarrollo y crecimiento
como país, tampoco elevar el nivel de bienestar de todos nosotros
y mucho menos, aspirar a una convivencia pacífica y tolerante
Entonces, ¿QUÉ HAY QUE FESTEJAR?

Comprometerse y participar, es una actitud a la cual tenemos derecho
de ejercer o no, pero que día a día se percibe en franco
retroceso.
Este fenómeno, lo vemos claramente en el campo político
o en instituciones de carácter social, deportivo o de cualquier
otra característica, que solo pueden sobrevivir o crecer a
expensas de un compromiso de ideales y participación activa
de hombres y mujeres que apuntan a un mismo objetivo de bien común.
Es cierto que hay motivos para que la desazón tenga razón
de ser, en consonancia con tantos desengaños y mentiras, pero
precisamente, en la medida que la retracción se haga más
generalizada, el deterioro o hasta la destrucción total de
las instituciones es un hecho.
En la política, partiendo de la frase que hizo popular el General
Perón: "Dedicarse a la política, es tirar la honra
a los perros", en cierta medida se ve reflejada cotidianamente.
Sospechosas denuncias penales o acusaciones públicas sin mucho
sustento de credibilidad o decisiones judiciales, que reflejan más
una permeabilidad a intereses políticos que a pruebas contundentes,
termina por cerrar un círculo peligroso.
Es así, que estos hechos espantan cualquier buena intención
participativa, pero ese espacio no queda vacío, será
ocupado por los mediocres que no desaprovecharan la ocasión,
para aparecer como la solución a los problemas, que por supuesto,
ellos terminan por agravar.
Es así que, en la medida que no se tenga la decisión
de defender ideales con un compromiso militante y una participación
activa, seremos siempre artífices de un destino mediocre.
Los mismos que torpedearon el barco ayer, son los que dicen venir
a salvarlo hoy y eso es incongruente. Podrán asumir sus errores,
actitud que debe ser valorada, pero lo que nunca debería ocurrir,
es que nosotros volvamos a cometer el error de dejarles el espacio.
El tiempo, con su eficacia comprobada de permitirnos ver hacia el
pasado con mayor objetividad comparativa y pasiones más acotadas,
hace que rescatemos figuras a las que se presentaran en su momento
como nefastas, solo porque pensaban distinto o maliciosamente separadas
del momento histórico que les tocó vivir. Y eso es bueno.
Pero no es el momento de llorar sobre la leche ya derramada. Éste
es el espacio histórico en el que estamos y nuestro país
y cada una de las instituciones públicas o no, esperan de nutrirse
con ideas nuevas que puedan aportar hombres y mujeres que luchen con
ánimos despiertos y decididos.
No hay lugar para los tibios que solo conocen de pantuflas y controles
remotos, que esperan en la penumbra de su living, ver a quién
echarle la culpa de todos sus males.
Si ese funcionario o dirigente cuestionado, está donde está
y llegó donde llegó, habría que preguntarse hasta
dónde tuvimos responsabilidad que eso ocurriera.
Hartos estamos de quejarnos y de buscar a la individualidad que nos
salve de las crisis de todo tipo que padecemos, sin percatarnos que
todos podemos hacerlo, actuando en base a ideales de bien común
y en el espíritu que pongamos para defenderlos. Solo debemos
decidirnos abandonar este estado catatónico en el que nos encontramos.
LA MESA PARA QUE APORTEMOS NUESTRAS IDEAS ESTÁ PREPARADA,
PERO EN EL LADO OPUESTO A DONDE SE ENCUENTRAN LAS PANTUFLAS Y EL CONTROL
REMOTO.

Y Mauricio Macri se salió con la suya. Agotadas todas las
instancias políticas con el gobierno nacional, pretendiendo
el traspaso de la Policía Federal al ámbito del gobierno
de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y ante la negativa cerrada
del primero, armó y lanzó su propia policía.
La idea de creación de la Policía Metropolitana, fue
vista en un principio con escepticismo por el ex Presidente Néstor
Kirchner y ya con seria preocupación por la actual Presidenta
Cristina Fernández de Kirchner, iniciándose entonces,
un bombardeo sanguinario contra, hasta ese momento, futura institución
policial.
Acusaciones de todo tipo, terminaron minando su estructura jerárquica,
derivando en la renuncia del Primer Jefe de esa repartición,
el ex Comisario de la Policía Federal Argentina Jorge "fino"
Palacios, envuelto en una causa penal por supuestas escuchas telefónicas
ilegales, acusación que aún no han sido debidamente
comprobadas.
Tampoco se escatimó en atacar la formación de los nuevos
policías, insinuándose que se inculcarían ideas
"fascistas" y absolutamente represivas siguiendo los ideales
que el gobierno nacional, no duda en acreditar a Mauricio Macri.
Lo último, fueron las críticas respecto al armamento
provisto, dado que se incorporó una pistola que en lugar de
proyectiles, trasmite una fuerte descarga eléctrica que permite
neutralizar a una persona, minimizando efectos más agresivos,
arma que usan la mayoría de las policías del mundo,
pero en el nuestro, los organismo de DDHH, salieron a comparar el
arma con una picana para ocasionar sufrimiento indiscriminado.
En verdad, cuestionar un arma que reduce, sin utilizar proyectiles
de grueso calibre que generan en un 95% de los casos resultados fatales,
no resiste el análisis. Pero en esta generalizada crispación
que generó en el gobierno nacional el atrevimiento del Jefe
de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, todo parece valer.
Realmente hay que rescatar como auspiciosa la medida iniciada por
Mauricio Macri, en principio por no retroceder ante la negativa de
traspaso de la Policía Federal, por emprender una tarea que
precisamente no es fácil, como es crear una nueva fuerza policial
y ya tenerla en la calle con expectativas a mediano plazo, de hacerla
crecer hasta cubrir todo el territorio capitalino.
Si bien la tarea asignada, por el momento, se centraliza en cuestiones
de tipo contravencional, sin perjuicio de intervenir ante "infraganti
delito" y colaboración para con el accionar de la Policía
Federal, su tarea se irá intensificando en forma paulatina
y en cuanto su presencia sea incorporada por los porteños,
se hará más fluida.
Por supuesto habrá algo que costará años, y es
la experiencia con que deben contar los nuevos efectivos, dado que
eso no se puede transpolar en un curso de capacitación inicial.
Camaradas de la Policía Metropolitana: ¡bienvenidos!
a la dura, compleja y extremadamente peligrosa vida policial

Esta novela venezolana que desató la cuestión de la
disposición de las reservas del Banco Central para la conformación
del "Fondo del Bicentenario", que se iniciara con un Decreto
de Necesidad y Urgencia dictada por la señora Presidenta Cristina
Fernández de Kirchner, sumado a la intentona de remoción
del Presidente del Banco Central Dr. Martín Redrado, deja en
descubierto algunas cuestiones verdaderamente serias y a su vez preocupantes.
Ante la negativa del Dr. Martín Redrado de liberar parte de
esos fondos de las reservas, como así resistir la orden de
remoción, por entender que ese DNU era ilegal en cuanto a que
disponía medidas que violaban la ley, terminó en la
justicia, a la que llegaron por igual: el Poder Ejecutivo, los representantes
de los partidos políticos de la oposición y hasta el
propio Martín Redrado.
La primera en intervenir fue la Juez en lo Contencioso Administrativo
Federal Dra. María José Sarmiento, quien hizo lugar
a los Recursos de Amparo, disponiendo en principio que las reservas
no se tocaran y que el Presidente del Banco Central siguiera en su
cargo, hasta que tomara intervención el
Congreso Nacional al que legalmente le toca intervenir en forma ineludible,
quien deberá emitir opinión sobre los fundamentos del
DNU, opinión, que aunque no sea vinculante, si lo rechazara,
sería realmente difícil de ignorar.
Este fallo significó el primer traspié del Poder Ejecutivo
que no escatimó esfuerzos para torcer esa resolución,
a la que consideró humillante.
Apelado el fallo referenciado, por el Poder Ejecutivo, la Cámara
de Feria en lo Contencioso Administrativo Federal, confirmó
la sentencia de primera instancia, casi cerrando el capítulo
judicial, dado que desde la Corte Suprema de Justicia, hicieron sentir
voces que señalaban que la cuestión planteada, era de
carácter político y que en ese ámbito debía
resolverse.
El Presidente del Banco Central actuó, y así lo ratificaron
ambas resoluciones judiciales, ajustado a lo que dispone la Carta
Orgánica del Banco Central y la propia Constitución
Nacional.
Ahora bien, sin importar si el Dr.Martín Redrado tiene una
formación académica económica de la Escuela de
Chicago, si obtuvo sus títulos con honores en la Universidad
de Harvard, o fue funcionario del ex Presidente Dr. Carlos Menem,
como así también del Dr. Néstor Kirchner y por
último de la Presidenta Dra. Cristina Fernández de Kirchner,
lo realmente importante y que no debe perderse de vista, es que la
postura intransigente de Redrado, fue ajustarse a derecho, basado
en la Carta Orgánica del Banco Central y de la CONSTITUCIÓN
NACIONAL.
Lo realmente sorprendente, es que el mal desempeño que el Poder
Ejecutivo imputa a Redrado, es: "HABERSE NEGADO A CUMPLIR LO
ORDENADO POR LA SEÑORA PRESIDENTE A TRAVÉS DEL DNU,
pese que como lo señalara la justicia, el mismo estaba violando
la legislación vigente.
Enfatizando a su vez, que esa "desobediencia" resulta una
falta grave que hace insostenible su permanencia al frente del Banco
Central.
Cabría entonces preguntarnos: ¿"NO HA SOSTENIDO
EL ACTUAL GOBIERNO NACIONAL Y EL ANTERIOR, QUE NO EXISTE "OBEDIENCIA
DEBIDA" CUANDO LO QUE SE ORDENA ES VIOLATORIO DE LA LEY.?
Entonces ¿cómo es que se cuestiona la posición
de Redrado?
Su conducta, recibe las descalificaciones más duras expresadas
por la propia Presidenta, su Jefe de Gabinete y de los Presidentes
de los bloques Kirchneristas de las Honorables Cámaras de Senadores
y Diputados, en clara contradicción entre lo que se dice y
lo que se exige, según la conveniencia del oficialismo.
Lo real y concreto es que al Dr. Martín Redrado se le cuestiona
no haber cumplido con la "OBEDIENCIA DEBIDA", de una orden
presidencial a todas luces ILEGAL.
Habrá entonces que revisar nuevamente la cuestionada OBEDIENCIA
DEBIDA, en otras cuestiones. O acaso no fue vapuleada y denostada,
en aras de una supuesta razón de "estricta justicia",
defendida por el matrimonio Kirchner y organismos de DDHH, que dio
motivo a daños irreparables, que hoy padecen a tantos ex funcionarios.

Dr. Edgardo A. Mastrandrea
Comisario Inspector (J)
Director

El gobernador Daniel Scioli, presentó su proyecto de Código
Contravencional para la Provincia de Buenos Aires. La intención
de poder contrarrestar el crecimiento del delito y apaciguar el clamor
popular que lo incomoda día a día al no poder dar respuestas
efectivas, lo lleva a transitar caminos que ya en su momento fueron
un fracaso.
Pretender que con las contravenciones, se podrá contener una
delincuencia que no tiene límites en cuanto a su violencia
y desprecio por la vida de sus ocasionales víctimas es de una
ingenuidad que quizás termine por ridiculizar al primer mandatario
provincial.
Durante más de cuarenta años existió en la provincia
un Código Contravencional, que fue sufriendo sucesivas modificaciones
sumándole figuras que de alguna manera suplieran las supuestas
lagunas que tenía el Código Penal.
Pretender hoy, castigando el alcoholismo, cuando su consumo se hace
cada vez mas elevado, condenar la vagancia, cuando precisamente uno
de los flagelos más espantosos es la miseria por la falta de
trabajo, incluir la figura del merodeo como forma de coartar las tareas
de inteligencia que realizan los delincuentes para elegir sus objetivos,
no parecen herramientas que puedan dar resultados que la sociedad
pueda considerar eficientes.
Sumado a ello, hay que pensar e instrumentar los organismos que tendrán
a su cargo el juzgamiento de tales faltas contravencionales, obligando
a la creación de una infraestructura tan importante como la
que tiene la justicia común y eso demanda una inversión
millonaria, que no es precisamente lo que al gobierno de Scioli le
sobra.
Parece entonces, que estamos ante una nueva nube de humo, que pretende
esconder la carencia de políticas preventivas de seguridad,
y es eso lo que hace naufragar el proyecto antes de nacer.
Como un ejemplo de esto que estamos señalando, es la gestión
del Gobernador Eduardo Duhalde, que tenía Código Contravencional
y la justicia de faltas insertada en la misma Policía de la
Provincia de Buenos Aires y sin embargo pese a contar con una infraestructura
mayúscula, no pudo contrarrestar la inseguridad que reinó
soberana durante todo su mandato.
Las soluciones mágicas en este terreno no funcionan y mucho
menos cuando se pretenden colocar débiles parches a un transatlántico
que tiene un rumbo en la proa que lo lleva indefectiblemente a hundirse
sin remedio.
El gobernador y sus colaboradores, deberán esmerarse en desarrollar
ideas más novedosas y no volver a caer en recetas que ya mostraron
su ineficiencia para hacer frente a la enfermedad social que hoy nos
tiene a todos en cama y con altísima fiebre, como lo es la
inseguridad.

Sin autoridad, no hay orden
Las relaciones humanas se vuelven anárquicas, cuando los
límites se desdibujan, haciendo por consiguiente muy difícil
una convivencia social pacífica.
Esos límites puede que nos los auto impongamos cumpliendo pautas
esenciales de convivencia o en caso contrario que se nos impongan
por normas escritas que establecen concretamente sanciones para ser
aplicadas a conductas consideradas reprochables.
Para poder hacer cumplir esta última, deberá existir
una autoridad capaz de poder encausar y aplicar las normas en caso
que alguien decidiera violarlas, alterando de esa manera la posibilidad
que podamos vivir en una sociedad civilizada-.
Pero esa autoridad, deberá ser aceptada y respetada como tal.
Ahora bien, si malintencionadamente se produce el fenómeno
de destruir todo lo que pueda ostentar la condición de autoridad
y todos sus actos se tiñen y se califican como "autoritarios",
solo por el hecho de ejercer el deber que imponen las normas escritas
aceptadas por todos, comenzamos a ver angustiados, como el orden se
va diluyendo y todo se complica.
El confundir "autoridad" con "autoritarismo",
lleva a reacciones equivocadas y sumamente perjudiciales para todos
y en todos los órdenes y no hay ya quien pueda establecer orden.
Ha habido una campaña de desprestigio contra todo lo que pueda
ser autoridad y por consiguiente se le ha hecho perder esa condición
tanto simbólica como materialmente.
Así la policía, por LEY, única depositaria de
la Fuerza Pública y con la misión de resguardar el orden,
para el logro de esa convivencia social, es frenada a ejercerla y
en muchos casos, condenada a ser una mera espectadora de tropelías
de todo tipo.
Así también se les esmeriló la autoridad a docentes,
inspectores de tránsito, de salubridad, trabajo, etc.
Pero no destruyeron solo lo referente a la autoridad, sino que también
desnaturalizaron el término GARANTÍA, y es así
que cualquier Agente Fiscal o Juez de cualquier instancia, que vele
para que se cumplan las garantías CONSTITUCIONALES, establecidas
para todos los habitantes de nuestro querido país, es un"GARANTISTA",
transformándolo así, a partir de esta categorización,
en sinónimo de enemigo número uno de la sociedad.
La realidad nos encuentra hoy, enfrentando estos dilemas, que nos
condena inexorablemente a una pésima calidad de vida.
Hay quienes piensan que la Constitución Nacional y Provinciales,
como así leyes nacionales y provinciales, tienen vigencia solo
para ellos, en cuanto a derechos y garantías, mientras que
los deberes son solo para que los cumplan otros y si se les llegara
a exigir en este último sentido, no dudarán de considerarlo
un acto de autoritarismo.
Así vamos mal y en un futuro no muy lejano, estaremos peor.

¿Porqué mentir?.
Para el poeta inglés Alexander Pope, "el que dice una
mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará
obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de
esta primera".
Para la psicóloga Miriam Mazover, entre las personalidades
mitómanas obsesivas, "existe la mentira "perversa",
que es la que se utiliza como un instrumento para falsear hechos y
dichos".
A partir de esto, ¿en qué categoría podríamos
incluir a los funcionarios policiales que mienten en aras de sostener
a su vez, las mentiras políticas de los funcionarios del gobierno
de quien dependen?.
Hay que agregar también, que mienten a sabiendas que sus dichos
ponen en peligro cierto a sus propios camaradas que creen en ellos,
precisamente por considerarlos sus iguales. Esto es un grave error,
porque sus iguales, en la mayoría de los casos, sus superiores
jerárquicos, los engañan a sabiendas que esas mentiras
les hace peligrar nada menos que sus propias vidas.
Esto es lo que pasó con los chalecos protectores antibalas,
que prometieron comprar en cantidad suficiente para proveerlo a los
policías en forma personalizada, cuando este año murieron
varios policías por carecer de ellos.
Nada de eso ocurrió, solo se distribuyeron algunos chalecos
nuevos en algunas comisarías, dado que la compra que se hizo
de ellos fue absolutamente insuficiente.
Lo lamentable, es que la promesa de la provisión de ese esencial
elemento protector, lo hicieron los propios camaradas que ostentan
las máximas jerarquías en la institución policial.
¿Porqué entonces esa mentira?. La explicación
es una sola, sostener la mentira política de los funcionarios
del gobierno de turno, sin ningún otro beneficio que el asegurarse
la permanencia en su sillón, que además no solo le es
prestado por un breve lapso de tiempo, sino que a raíz de esas
conductas miserables lo transforma en indigno.
Así también se prestaron para mentir en las estadísticas
delictuales, para hacer aparecer a una gestión de gobierno
como eficaz, mientras la población sufría y sufre todo
tipo de daños en sus vidas y bienes.
Se miente también a sus subordinados y subalternos para que
no se quejen ante injusticias aberrantes, diciéndoles que no
les conviene reclamar, dado que pueden tener consecuencias irreparables.
Todo para mostrar a la jerarquía política, la "brillante
conducción" que ejercen, manteniendo a todo el personal
absolutamente callado y sometido.
Nos encontramos, en atención a estos pocos ejemplos absolutamente
comprobables, que la mentira se ha transformado en una peligrosa obsesión
patológica, que merece una atención especial, porque
no solo afecta al policía que tiene la responsabilidad de la
conducción policial, que compulsivamente miente sin solución
de continuidad, sino también a nivel de la institución
policial, que termina involucrada sin razón, a una dirigencia
gubernamental que de la mendacidad ha hecho un culto.

El Instituto Obra Médico Asistencial (IOMA), se encuentra envuelto
en un nuevo conflicto con sus prestadores, en esta oportunidad con
la Agremiación Médica Platense.
Todavía mantiene conflictos latentes con los farmacéuticos,
geriátricos, clínicas privadas, ortopedias, servicios
de ambulancias, laboratorios medicinales, etc.,etc, con los cuales
hace arreglos económicos meramente coyunturales y parciales,
para lograr simplemente que por un tiempo no interrumpan sus servicios.
En el mientras tanto, los 1.600.000 afiliados obligatorios (toda la
Administración Pública entre activos y pasivos) y los
160.000 afiliados voluntarios padecemos la angustia permanente de
no saber si llegado el momento de requerir asistencia médica,
comprar medicamentos o cualquier otro de los servicios
que ofrece la Obra Médico Asistencial estará en condiciones
de ser utilizados.
Pacientes que esperan intervenciones quirúrgicas programadas,
ven postergar las mismas una y otra vez, con la angustia que esa situación
inevitablemente conlleva. El presupuesto con que cuenta el IOMA, es
de $ 3.183.374.000, fruto del aporte personal del afiliado y otro
tanto que debe aportar el Estado. Este último, de dudosa efectivización
por no decir inexistente
Un párrafo aparte merece el Vademécum de medicamentos,
que hace que sea un verdadero albur poder acceder a la droga que realmente
es necesaria para determinada dolencia. Inexplicablemente hay drogas
que se incluyen y excluyen sin solución de continuidad del
listado que maneja a su libre albedrío el Instituto.
Los trámites administrativos para autorizar cualquier prestación
son lentos, engorrosos y son capaces de enfermar a cualquiera, solo
basta comprobar lo que implica la provisión de elementos complejos,
que a veces paga de su bolsillo el mismo paciente, soportando él
la espera del reintegro.
No podemos ignorar también que muchas maniobras fraudulentas
tuvo y tiene que enfrentar el IOMA de sus propios afiliados, médicos,
farmacéuticos, y prestadores inescrupulosos, que se han enriquecido
a costa de él, que ha llevado a tener que ajustar y auditar
permanentemente sus desembolsos para cerrar el grifo de sus recursos
que en definitiva son de todos.
Lo que no se acepta, es que si la prestación se hizo, los remedios
se expidieron, las entregas se concretaron, los pagos se hagan esperar
y sufran atrasos tan notables que en algunos casos condenan al quebranto
de los prestadores.
Los afiliados, vemos que el IOMA hace muchos años que no está
a la altura de las circunstancias y eso tiene mucho que ver con tener
a sus afiliados cautivos obligados, que hacen sus aportes puntualmente,
mientras que el Ejecutivo no lo hace de la misma manera. Hoy por hoy,
si los empleados públicos y los jubilados y pensionados pudieran
elegir, muy difícilmente seguirían afiliados al Instituto

Independencia entre las resoluciones administrativas
y las del fuero penal
Es una constante en las resoluciones que se toman en los sumarios
administrativos policiales, que se invoque la independencia de las
resoluciones administrativas de las penales.
Aplicando en sentido amplio ese criterio, nunca se espera la sentencia
penal para aplicar sanciones por las supuestas faltas disciplinarias
administrativas, que inevitablemente deben ir amarradas a lo que se
termine probando en sede judicial.
Ahora bien, resulta entonces imprescindible hacer algunas consideraciones
a la hora de evaluar con qué criterio se está aplicando
el régimen disciplinario a los policías.
En principio debemos señalar, que por regla general, es absolutamente
cierto que ambos sistemas son independientes, tienen sus propias normas,
figuras reprochables y órganos juzgadores distintos.
Sin perjuicio de ello, el régimen disciplinario vigente para
los policías, en cuanto a los sumarios administrativos, admite
la aplicación subsidiaria del Código Procesal Penal,
para cubrir las lagunas que pudieran existir en la Ley del Personal
Policial.
Pero toda regla tiene su excepción y esta también.
Cuando un sumario administrativo se inicia, como consecuencia de un
posible delito penal, indefectiblemente, la falta administrativa que
se pretende imputar, quedará sujeta a que el delito que se
está investigando se confirme mediante sentencia firme en el
fuero penal.
Solo así, podrá aplicarse la sanción administrativa
correspondiente, de lo contrario, se estaría juzgando y dando
por probado un delito que solo compete hacerlo a la justicia penal.
Sin embargo, los sumarios administrativos por faltas disciplinarias
se resuelven aplicando sanciones disciplinarias sin haberse determinado
si el delito investigado realmente existió y si fue o no cometido
por el efectivo policial sospechado.
Esto es absolutamente arbitrario y por consiguiente injusto.
A modo de ejemplo: hace aproximadamente dos meses atrás, cinco
policías imputados de un homicidio, fueron declarados inocentes
en juicio oral y público, sin que el proceso afectara su buen
nombre y honor, pero ya los habían dejado prescindibles al
inicio de la investigación, por el solo hecho de resultar imputados,
sin tener en cuenta si dicha imputación terminaría resultando
cierta o no.
Conocida la sentencia judicial, quién repara hoy el daño
ocasionado a estos funcionarios y a todo su grupo familiar, sin ningún
fundamento, dado que se terminó por demostrar su absoluta inocencia.
Esos cinco policías, dada su demostrada inocencia, nunca afectaron
el prestigio institucional y mucho menos su dignidad como funcionarios.
Precisamente se sometieron a juicio, para que se demostrara la verdad
y así ocurrió, pero ya la institución policial
los había separado de la fuerza, arrogándose atribuciones
que no le correspondían, al dar por probado un delito al que
los policías eran ajenos.
Aclarado entonces que cuando el sumario administrativo tiene inicio
como consecuencia de un posible delito penal, la suerte del primero
queda sometido al resultado del último.
Los procedimientos son independientes, pero los resultados están
absolutamente condicionados el uno al otro en los casos que hemos
citado.
La independencia en los resultados, ocurre cuando investigándose
la causa penal, surgieran faltas al régimen disciplinario policial
que per-se ameritan una sanción disciplinaria administrativa,
sin perjuicio que en la causa penal resulte declarado inocente del
delito que se le imputa.
A modo de ejemplo: Si durante la investigación de un delito
de homicidio del que resulta sospechado un funcionario policial, se
determinara que dicho funcionario tenía vinculaciones con personajes
de conocidos antecedentes delictivos, u otras faltas taxativamente
enumeradas en el régimen disciplinario policial, se le puede
aplicar una sanción administrativa, sin perjuicio que en sede
penal pueda resultar inocente del delito de homicidio.
En este ejemplo se puede ver con claridad, la independencia de los
procesos y de los resultados.
Es verdaderamente lamentable que a los funcionarios policiales se
les aplique una arbitraria interpretación de principios jurídicos,
para perjudicarlos.
Sería bueno que quienes tienen la difícil tarea de juzgar
la conducta de los policías, tengan en cuenta estas cuestiones,
para evitar injustas decisiones que son irreparables.

Solo una excusa para matar
Quienes seguimos con atención el modus operandi
de la delincuencia y sus fluctuaciones en el tiempo, podemos comprobar
que hoy, los malvivientes, no van a robar automotores, van a matar
a sus propietarios o circunstanciales conductores. No van a robar
la jubilación o los magros ahorros de ancianos, los van a matar
a sangre fría. No van a sustraerle a un joven la campera o
un par de zapatillas, lo van a matar.
Estas afirmaciones, a las que por supuesto le podemos agregar muchas
más, son corroborables.
Robos de automotores.
Las organizaciones que tienen esta especialidad delictiva, cuentan
con levantadores, a los que por una determinada suma de
dinero le encomiendan robar un automotor de una determinada marca,
modelo y características especiales (color, llantas, cubiertas,
butacas, etc.) que ya tienen previsto colocarlo en el mercado como
mellizo de otro que circula legalmente o para un desarmadero
que requiere los repuestos.
No hay marca, modelo y de las características que se quiera
imaginar, que no esté estacionado en la vía pública
o inclusive en el estacionamiento de cualquier hipermercado.
El levantador no necesita ejercer violencia física
contra nadie para lograr su objetivo ni lo detiene ninguna cámara
filmadora.
Además sabe que sus mandantes, no aceptarán ningún
vehículo que venga envenenado con un homicidio.
Ahora bien, cuando accedemos a la crónica periodística
diaria, comprobamos:
estaba lavando su automóvil
en la vereda, cuando dos desconocidos, con el fin de robarle el mismo,
marca Ford K, modelo 2000
. le dieron muerte y se fugaron prontamente
del lugar
..
al momento de estar ingresando a su garaje, un desconocido
con el fin de robarle el automóvil marca Renault modelo 2002,
lo asesinó de dos disparos dándose a la fuga
Si nos preguntamos, cuántos Ford K modelo 2000 y Renault modelo
2002 vemos estacionados en cualquier parte, comprobamos que no hay
necesidad de matar a nadie para apropiarse de uno.
Algunos piensan que es para poder cometer otro delito, si realmente
fuera tajantemente así, pierden de vista que él o los
delincuentes tienen un objetivo que seguramente será mas importante
que el robo del automóvil y no van a cargar con un homicidio
en un hecho al que consideran como menor,
El robo a ancianos es aún mucho más evidente, las víctimas
no ofrecen resistencia, son absolutamente vulnerables y el botín
al que pueden aspirar no es generalmente importante y si lo fuera,
podrían reducirlos requisar la vivienda hasta el último
rincón, sin necesidad de terminar asfixiándolos u ocasionarles
heridas que los delincuentes saben que serán mortales.
El hecho en sí, en estos casos, no es el robo, en realidad
la intención única y última es matar.
Cabe entonces preguntarse: ¿por qué? ¿Será
consecuencia del paco u otros tóxicos, carencias
educativas, afectivas, miseria, odio irracional, revancha social u
otras?
En conclusión, para poder explicar las multicausas generadoras
de conductas reprochables penalmente, debe imprescindiblemente conformarse
grupos multidisciplinarios integrados por especialistas, donde serán
necesarios sociólogos, psicólogos, psiquiatras, criminólogos,
etc.
Esto explica el porqué somos escépticos cuando se deposita
en un nombre, la esperanza que pueda revertir la inseguridad que padecemos.
Todo lo demás, son meros discursos políticos prometiendo
que sí cuando saben perfectamente que será no.

La Jueza Federal María Servini de Cubría, denunció
que desconocidos habían ingresado a su despacho del Palacio
de Justicia, sustrayéndole en la oportunidad, la defensa que
tenía preparada para presentar ante la Comisión de Juicio
Político, en una investigación que se le sigue por supuesto
mal desempeño.
La noticia a los bonaerenses no nos sorprende, dado que en los distintos
juzgados de la provincia, estos hechos nos tienen, por desgracia,
acostumbrados.
Las deficientes medidas de seguridad que reina en los distintos fueros
judiciales, tanto nacionales como provinciales, permiten no solo que
se sustraigan escritos cuasi personales, como el caso de Servini de
Cubría, sino causas completas en las que se investigan graves
delitos o cuestiones civiles y comerciales donde están en juego
intereses varias veces millonarios.
Esto no es una cuestión que pueda ser absorbida livianamente,
por la inseguridad general que padecemos todos, es mucho más
grave.
En este tipo de hechos, se entremezclan los intereses de los involucrados
directos en las causas, la inseguridad jurídica que implica
tener que rehacer expedientes con la pérdida de pruebas irreproducibles
y el mensaje intimidatorio al propio magistrado interviniente.
La magistrada denunciante señaló: "
que no
tiene en claro por cuáles de las causas que tiene en trámite,
puede provenir "el apriete"
". De esta manera
desestimó que el motivo fuera solo el robo del escrito de defensa
que tenía previsto presentar.
¿Se estará refiriendo a la megacausa, por la cual se
investiga al "Zar del Juego", Cristóbal López,
dueño de Casino Club, que controla los casinos flotantes de
Puerto Madero y las máquinas tragamonedas del Hipódromo
de Palermo, estrechamente vinculado al ex presidente Néstor
Kirchner"?.
Cristóbal López, tendría planeado instalarse
en lugares estratégicos de la provincia de Buenos Aires, como
Vicente López, necesitando salir de toda investigación
penal que pueda interponerse a sus proyectos que le aseguran ganancias
multimillonarias.
Las insinuaciones de Servini de Cubría, podrían tratarse
de un tiro por elevación, para demostrarle a la Comisión
de Juicio Político, que tiene herramientas para desatar un
escándalo político-judicial, que bien podría
llegar a salpicar a ciertos personajes de gran exposición nacional
al que responden incondicionalmente varios de sus integrantes.
No solo existen la "mafia china", la de la droga, la prostitución,
el trabajo esclavo, el contrabando, etc., también existe la
"mafia del juego", que mueve millones de dólares
anuales y que es tan peligrosa y socialmente dañina como las
demás.
En la provincia de Buenos Aires, la renovación de los derechos
de explotación que hiciera Felipe Sola a la empresa "Codere"
que controla las salas de bingo y máquinas tragamonedas provinciales,
provocó una reacción adversa de todo el arco político
opositor, que no dudaron en señalar que escondía un
claro caso de corrupción, con presentaciones judiciales incluidas.
En el medio de toda esta mugre, estamos nosotros, "los de a pié",
que muchas veces ni siquiera nos enteramos y si lo hacemos, solo nos
dejan ver la punta de iceberg..

Solo el 11% de nuestro país se encuentra radarizado, para
poder detectar el vuelo, sobre nuestro espacio aéreo, de aeronaves
que ingresan, drogas, armas y otros productos de contrabando.
En el mientras tanto, la Gendarmería Nacional está afectada
a cubrir la seguridad interior del país, fundamentalmente en
el Gran Buenos Aires, mientras que la Prefectura Naval Argentina,
cubre la seguridad interior de ciudades como Mar del Plata, Rosario,
Bahía Blanca, etc.
En síntesis, nuestros cielos y fronteras están francas
para el libre ingreso y egreso de cuanto material ilegal se quiera
mover a través de ellas.
Las fuerzas de seguridad que tienen a su cargo protegerlas, están
abocadas a tareas que no le son específicas.
A instancias del Poder Ejecutivo, el Congreso sancionó una
ley que permite la repatriación de capitales, sin tener que
explicarse el origen de los mismos, facilitando de esta manera el
lavado de dinero, con la excusa, que de esa manera podremos
atraer inversiones productivas para el país.
Casi a diario la crónica periodística nos conmueve con
matanzas masivas, producto de la lucha desatada entre organizaciones
de narcotraficantes provenientes de Perú, Colombia, México
y China, que compiten por el control de la distribución dentro
del territorio nacional.
Nadie duda ni desconoce que el consumo del paco, está
destruyendo a nuestros jóvenes y se ha instalado definitivamente
en las zonas de más bajos recursos.Pero al mismo tiempo, se
está desviando la atención de otras drogas más
pesadas y que reditúanmucho más a las organizaciones
narcos, como lo son las drogas sintéticas que se producen en
gran escala en nuestro país y son consumidas por clases medias
altas y altas de nuestra sociedad.
Ante todo este desenfreno, el Ministro de Seguridad, Justicia y Derechos
Humanos de laNación,Dr.Anibal Fernández, niega enfáticamente
que nuestro país sea hoy un centro de producción de
drogas, como así de asentamiento de organizaciones dedicadas
al narcotráfico.
Teniendo en cuenta estas consideraciones, donde se suman el descontrol
de nuestro espacio aéreo; de las fuerzas de seguridad en nuestras
fronteras; la transformación del país en un verdadero
paraíso fiscal para el lavado de dinero; matanzas en la lucha
por el control territorial de los narcotraficantes; la palabra oficial
del gobierno negando la existencia del problema, cabe preguntarse:
¿QUIÉN ESTÁ DETRÁS DEL ARMADO DE ESTE
FABULOSO NEGOCIO DEL NARCOTRÁFICO EN NUESTROPAÍS?.
La Asociación por la Defensa del Sistema Previsional Bonaerense (ADESIP) y el Centro Mutualista de Suboficiales y Agentes Retirados de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (CEMURPO), con el apoyo del Movimiento por la Dignidad del Personal Policial 1º de Junio (MODIPO), emprendieron la lucha para proteger los fondos previsionales del Instituto de Previsión Social y de la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones de Policía, interponiendo formal demanda ante la Suprema Corte de Justicia provincial, por considerar Inconstitucional la Ley de Presupuesto 2009. Solicitando como medida cautelar de previo y especial pronunciamiento, la prohibición al Poder Ejecutivo de desviar los resultados positivos de ambas Cajas, para solucionar los problemas de déficit de las arcas estatales.
Precisamente, las entidades mencionadas, basan sus fundamentos en que la Ley Nº 13.929 de Presupuesto de la Provincia de Buenos Aires, vigente a partir del día 1 de enero de 2009, (BO del 30/12/2008), impone la consolidación de los recursos y gastos de los organismos de previsión social, (Instituto de Previsión Social y Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires), con los correspondientes a la Administración Central y Organismos Descentralizados, en razón de implicar el menoscabo y alteración del concepto y rango de autonomía, establecido por el constituyente para los Organismos de la Seguridad Social, al resultar las mismas violatorias de los Artículos 10; 11; 31 y 40 de la Constitución Provincial y Arts. 14 bis; 17 y 31 de la Constitución Nacional, en cuanto atacan el derecho de propiedad, al confundir los resultados positivos de las instituciones de previsión social, con los recursos y gastos de la hacienda provincial y disponer que esos resultados positivos de las instituciones de previsión social, se constituyan compulsivamente en fuentes de financiación del déficit de la Provincia. De tal forma, se lesiona y desvirtúa la autonomía económica y financiera de estos Organismos Previsionales, como así también su autarquía administrativa y las citadas disposiciones constitucionales de la Nación, que aseguran el derecho de propiedad. Todo ello en consonancia con lo preceptuado por la Constitución Nacional sobre el particular, que establece: a) La autonomía económica y financiera para las entidades de la seguridad social; b) La administración a cargo de los interesados con participación del Estado; c) La garantía del derecho de propiedad y d) La supremacía de la Constitución Nacional sobre toda la normativa tanto nacional como provincial, las que debe sujetarse inexorablemente a sus disposiciones.
La consolidación no es sólo una forma de exposición numérica. Al insertarse en la ley de presupuesto deriva en consecuencias y sujeciones administrativas que el constituyente, justamente para evitarlas y garantizar la independencia patrimonial y económica de los fondos previsionales, les asignó el rango de entidades con autonomía económica y financiera.
La individualización presupuestaria, que hasta este momento se venía respetando, pone de manifiesto y preserva los aspectos patrimoniales y de resultados afectados específicamente a la seguridad social. Debe señalarse al respecto que el patrimonio colectivo reunido con los aportes personal y las contribuciones patronales, -en este caso del Estado- conforman un FONDO SOLIDARIO AFECTADO específicamente al pago de jubilaciones y pensiones presentes y futuras en resguardo y garantía de la manutención del titular y su familia. La afectación es justamente la característica que debe mantener tanto en el proceso administrativo de la recaudación, como en el gasto o inversión. Con la consolidación (sumatoria a otros recurso y gastos de la Provincia, a disposición del Poder Ejecutivo), pierde esa característica mas allá de que tenga una asignación presupuestaria.
Quedan más evidenciadas aún estas anormalidades, cuando se observa en la citada Ley de Presupuesto, que se ha seguido respetando como Organismos Descentralizados no consolidados el Instituto de Previsión Social (IOMA), que siempre integró esa categoría junto al IPS y la Caja Policial.
En la Ley de Presupuesto 2009, el Poder Ejecutivo ha logrado insertar su fracasado proyecto de Ordenamiento Financiero Previsional, que fuera retirado de la Honorable Legislatura en el 2008, en atención al rechazo de todos los jubilados estatales provinciales y los gremios que se movilizaron masivamente en contra del pretendido apoderamiento de los fondos previsionales.
Hoy, el Ejecutivo tiene en sus manos la libre disposición de esos fondos. La demanda interpuesta, pretende impedirlo. Se espera ahora, que la justicia esté a la altura de las circunstancias y resuelva proteger los recursos previsionales, del robo instrumentado por el Gobernador con el apoyo de los legisladores oficialistas.
La difusión que ha tomado "Bonaerenses en Acción",
es realmente sorprendente. Cuando se decidió su lanzamiento,
sabíamos que llenaríamos un vacío, por la ausencia
de información que tuviera que ver con el análisis crítico
de las políticas de seguridad en la provincia y de una voz
que alertara sobre los padecimientos del personal policial, tan injustamente
postergado.
Ya los 5000 ejemplares por edición, nos resultan insuficientes,
ante el requerimiento del personal en actividad de todo el ámbito
provincial, que tiene avidez de ser informado con seriedad y fidedignamente.
Nos sentimos orgullosos de habernos ganado el respeto y consideración
de nuestros lectores. Eso nos compromete aún más, para
brindarles un servicio que sea útil y valioso.
No faltarán los que consideren que "la forma" en
que se plantean las distintas notas, puedan resultar "fuertes"
a la vista del gobierno. No nos sorprende, son los mismos de siempre,
los que con una gruesa capa de barniz complaciente, no soportan que
haya voces que dicen lo que ellos nunca se animaron a plantear.
En definitiva, la falta de respeto que a diario soportamos los bonaerenses
en general y los policías en particular, de los gobernantes
de turno, tienen costos mucho más altos en vidas y bienes,
que los malestares que pueda generar nuestra publicación.
Sepan nuestros ya 20.000 lectores, que siempre estaremos a su lado.
El Director.
Viajar en condiciones bochornosas.
Ver a policías viajar a sus lugares de trabajo y la vuelta
a casa, dependiendo de la buena predisposición de algún
conductor que se apiade de ellos, los coloca en una situación
inmerecidamente humillante.
Suplicar que un conductor de un colectivo de larga distancia decida
llevarlos, los desmerece y enturbia su imagen.
No debe perderse de vista, que los policías deben tomar hasta
tres micros de larga distancia para llegar a prestar servicios y que
por la diversidad de horarios en que finalizan sus adicionales, terminan
en medio de la ruta a cualquier hora de la noche o madrugada.
No solo es una cuestión de imagen, también tiene que
ver con su propia seguridad, al quedar expuestos a ser víctimas
de cualquier agresión. Esta es una cuestión que deberá
ser tenida en cuenta y disponerse de una partida para viáticos,
que se le abonen al efectivo antes de viajar, para evitar que, por
no tener recursos, termine sometido a situaciones indeseables.