Editorial Edición Nº 37. Febrero 2012

Se abandona el sistema de internado en los institutos de formación policial


Nobleza obliga, cuando se considera que una medida está sustentada en el sentido común y con criterio humanístico - profesional, debe ser destacado.

El Ministro de Justicia y Seguridad Dr. Ricardo Casal, ha anunciado que se dispondrá el cese del sistema de internado, que actualmente rige para los alumnos de los institutos de formación profesional policial.

El nacimiento de la Escuela "Juan Vucetich", para la formación de Oficiales de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, como así la posterior creación de la Escuela de Suboficiales y Tropa, tenía una raigambre profundamente militarizada.

Varias fueron las razones que llevaron a esa desviación.

1) Esos centros se fundaron, en lo que respecta a una formación militarizada, bajo las reglas que regulaban el funcionamiento del Colegio Militar de la Nación y de la Escuela de Suboficiales "General Lemos". Tal es así, muchos de sus primeros "Instructores" provenían de las FF.AA.

2) En razón que los cadetes que culminaban sus cursos, se les daba por "cumplido el Servicio Militar Obligatorio", el régimen de disciplina militar se potenció a límites por demás superlativos en comparación a los que se le exigía normalmente, a un ciudadano que cumplía ese servicio propiamente en un regimiento, base aérea o naval.

3) Los institutos de formación se transformaron desde su inicio, en verdaderos "Cuarteles", donde los aspirantes a ser policías cursaban uno, dos y hasta tres años según tuvieran estudios secundarios completos, tercer año del secundario aprobado o estudios primarios respectivamente. Hoy en día todos los aspirantes deben contar con estudios secundarios completos)

4) De domingo a las 22 horas hasta el viernes a las 18,00 horas, el alumno permanecía internado en el instituto.

5) En horas de la mañana estudio y por la tarde actividades gimnásticas u orden cerrado militar.

6) No se podían leer diarios, revistas, ni se permitían radios y toda información que pudiera llegar del exterior, era por la benevolencia de algún profesor "civil", que hacía de "chasqui".

7) La actividad militarizada, era agobiante y deshumanizada.

8) Cuando asumieron la Dirección de los institutos e instrucción de los cadetes, policías egresados de ese sistema, siguieron con el mismo y jamás se les ocurrió cambiarlo para humanizar el trato para con los Cadetes y tener en claro el servicio comunitario para el que se lo estaba formando.

9) Hoy muchos Jefes, Subjefes, Comisarios Generales, Mayores e Inspectores en Actividad o Retirados y Jubilados que hasta pregonan el apoyo al derecho de agremiación de los policías, nunca durante su gestión al frente de la institución policial, en la Dirección General de Institutos de Formación o como Directivos de esos establecimientos
se les ocurrió cambiar ese sistema perverso que conllevaba el encierro y exigencias que sobrepasaban cualquier objetivo de exención del servicio militar.

10) Otro de los argumentos fue la formación "del Carácter", soslayándose que la primera relación que tendría el funcionario policial era el vecino y luego, en circunstancias especiales, "el delincuente".

11) El autor de esta nota, propuso por escrito en el año 1995 que los institutos de formación se Transformaran en "Academias", como ocurre en otros lugares avanzados del mundo, donde los cadetes ingresan por la mañana y cumplidas sus actividades diarias, tienen franco por la tarde, dejando en claro su condición de "civiles armados".

12) Solo y como un logro revolucionario, las autoridades de la época, se atrevieron a cambiar el nombre "Escuela" por el de Instituto de Formación "Juan Vucetich", pero dejando todo como estaba hasta ese momento.

13) En otras academias policiales del mundo, el sistema de internado se aplica en cursos muy cortos que no alcanzan a superar las tres semanas y por cuestiones de alta complejidad técnica.


Es de destacar que mucho se ha distendido el trato con los aspirantes, y en lo que algunos, que tuvieron la responsabilidad de conducir los institutos de formación, no tardarán en ufanarse, pero en verdad, nunca se atrevieron a formalizar un cambio integral que incluyera. por ejemplo:. el poner fin al sistema de internado.

Que se oponían sistemáticamente a cualquier cambio, dado que "era muy complicado", recibir a los aspirantes por la mañana y darles franco por la tarde.

No fueron capaces, no se atrevieron y se quedaron en lo más fácil, hacer "gatopardismo", "cambiar, pero para no cambiar nada"

Tendríamos que estar agradeciéndole esta medida a un camarada JEFE DE POLICÍA, inclusive muchos cumplieron gran parte de su carrera en esos institutos de formación, pero la decisión nació del Ministro de Justicia y Seguridad Dr. Ricardo Casal.

El funcionario policial no necesita de una formación militarizada al extremo para poder ser un buen servidor público.

El carácter y la firmeza se lo da el conocimiento de la ley que debe hacer cumplir, mientras que el coraje y la templanza para enfrentar situaciones límites, las obtiene de esa vocación de servir al prójimo, que lo llevó a elegir vestir orgulloso. un uniforme policial.


ES IMPOSIBLE FORMAR UN FUNCIONARIO PARA SERVIR A LA SOCIEDAD, AISLADO TOTALMENTE DE ELLA.





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