
Nobleza obliga, cuando se considera que una medida está
sustentada en el sentido común y con criterio humanístico
- profesional, debe ser destacado.
El Ministro de Justicia y Seguridad Dr. Ricardo Casal, ha anunciado
que se dispondrá el cese del sistema de internado, que
actualmente rige para los alumnos de los institutos de formación
profesional policial.
El nacimiento de la Escuela "Juan Vucetich", para la
formación de Oficiales de la Policía de la Provincia
de Buenos Aires, como así la posterior creación
de la Escuela de Suboficiales y Tropa, tenía una raigambre
profundamente militarizada.
Varias fueron las razones que llevaron a esa desviación.
1) Esos centros se fundaron, en lo que respecta a una formación
militarizada, bajo las reglas que regulaban el funcionamiento
del Colegio Militar de la Nación y de la Escuela de Suboficiales
"General Lemos". Tal es así, muchos de sus primeros
"Instructores" provenían de las FF.AA.
2) En razón que los cadetes que culminaban sus cursos,
se les daba por "cumplido el Servicio Militar Obligatorio",
el régimen de disciplina militar se potenció a límites
por demás superlativos en comparación a los que
se le exigía normalmente, a un ciudadano que cumplía
ese servicio propiamente en un regimiento, base aérea o
naval.
3) Los institutos de formación se transformaron desde su
inicio, en verdaderos "Cuarteles", donde los aspirantes
a ser policías cursaban uno, dos y hasta tres años
según tuvieran estudios secundarios completos, tercer año
del secundario aprobado o estudios primarios respectivamente.
Hoy en día todos los aspirantes deben contar con estudios
secundarios completos)
4) De domingo a las 22 horas hasta el viernes a las 18,00 horas,
el alumno permanecía internado en el instituto.
5) En horas de la mañana estudio y por la tarde actividades
gimnásticas u orden cerrado militar.
6) No se podían leer diarios, revistas, ni se permitían
radios y toda información que pudiera llegar del exterior,
era por la benevolencia de algún profesor "civil",
que hacía de "chasqui".
7) La actividad militarizada, era agobiante y deshumanizada.
8) Cuando asumieron la Dirección de los institutos e instrucción
de los cadetes, policías egresados de ese sistema, siguieron
con el mismo y jamás se les ocurrió cambiarlo para
humanizar el trato para con los Cadetes y tener en claro el servicio
comunitario para el que se lo estaba formando.
9) Hoy muchos Jefes, Subjefes, Comisarios Generales, Mayores e
Inspectores en Actividad o Retirados y Jubilados que hasta pregonan
el apoyo al derecho de agremiación de los policías,
nunca durante su gestión al frente de la institución
policial, en la Dirección General de Institutos de Formación
o como Directivos de esos establecimientos
se les ocurrió cambiar ese sistema perverso que conllevaba
el encierro y exigencias que sobrepasaban cualquier objetivo de
exención del servicio militar.
10) Otro de los argumentos fue la formación "del Carácter",
soslayándose que la primera relación que tendría
el funcionario policial era el vecino y luego, en circunstancias
especiales, "el delincuente".
11) El autor de esta nota, propuso por escrito en el año
1995 que los institutos de formación se Transformaran en
"Academias", como ocurre en otros lugares avanzados
del mundo, donde los cadetes ingresan por la mañana y cumplidas
sus actividades diarias, tienen franco por la tarde, dejando en
claro su condición de "civiles armados".
12) Solo y como un logro revolucionario, las autoridades de la
época, se atrevieron a cambiar el nombre "Escuela"
por el de Instituto de Formación "Juan Vucetich",
pero dejando todo como estaba hasta ese momento.
13) En otras academias policiales del mundo, el sistema de internado
se aplica en cursos muy cortos que no alcanzan a superar las tres
semanas y por cuestiones de alta complejidad técnica.
Es de destacar que mucho se ha distendido el trato con los aspirantes,
y en lo que algunos, que tuvieron la responsabilidad de conducir
los institutos de formación, no tardarán en ufanarse,
pero en verdad, nunca se atrevieron a formalizar un cambio integral
que incluyera. por ejemplo:. el poner fin al sistema de internado.
Que se oponían sistemáticamente a cualquier cambio,
dado que "era muy complicado", recibir a los aspirantes
por la mañana y darles franco por la tarde.
No fueron capaces, no se atrevieron y se quedaron en lo más
fácil, hacer "gatopardismo", "cambiar, pero
para no cambiar nada"
Tendríamos que estar agradeciéndole esta medida
a un camarada JEFE DE POLICÍA, inclusive muchos cumplieron
gran parte de su carrera en esos institutos de formación,
pero la decisión nació del Ministro de Justicia
y Seguridad Dr. Ricardo Casal.
El funcionario policial no necesita de una formación militarizada
al extremo para poder ser un buen servidor público.
El carácter y la firmeza se lo da el conocimiento de la
ley que debe hacer cumplir, mientras que el coraje y la templanza
para enfrentar situaciones límites, las obtiene de esa
vocación de servir al prójimo, que lo llevó
a elegir vestir orgulloso. un uniforme policial.
ES IMPOSIBLE FORMAR UN FUNCIONARIO PARA SERVIR A LA SOCIEDAD,
AISLADO TOTALMENTE DE ELLA.